Vuelve a abrazarlo sin asco, todos los días.
Imagina tener a tu regalón en tus brazos, limpio, suave y sin ese olor a perro que se pega en la casa. Sin esperar al día del baño ni pagar peluquería cada vez que se ensucia. Un poco de espuma, una pasada de toalla, y listo para subirse al sillón contigo.
Tu mascota limpia en 5 simples pasos
Sin agua, sin bañera y sin pelear.
Asegúrate de que no tenga heridas ni irritación.
Un poco directo en el pelo o en un paño. No hace falta empaparlo.
Frota suave la zona sucia y el pelo de alrededor para soltar la suciedad.
Seca con una toalla o paño y te llevas la espuma junto con la suciedad.
Deja secar al aire, evita que se lama y péinalo si quieres.
💡 Para la carita, aplícala primero en un paño y evita ojos, nariz, boca y oídos.
¿Por qué preferir nuestra espuma?
Todo lo bueno de un baño, sin la pelea del baño.
Limpia en 1 minuto, sin bañera, sin mojar el baño y sin secador.
Ideal para gatos y perros que odian el baño. Se siente como un cariño.
Úsala después del paseo o del arenero y tu sofá y tu cama se mantienen frescos.
Una sola espuma para todos los regalones de la casa.
Tamaño práctico para la cartera, el auto o los viajes.
Se queda donde la pones, sin chorrear ni ensuciar.